De la cuna a la cuna

La cuna de la economía circular

¿Qué es el Cradle-to-Cradle®?

El enfoque Cradle to Cradle® define y promueve el desarrollo de productos upcyclables, lo que significa que, a diferencia del reciclaje convencional, mantiene la calidad de las materias primas a lo largo de los múltiples ciclos de vida del producto y sus componentes.

Es una filosofía de ecodiseño y economía circular que sugiere que los seres humanos y sus actividades no son un problema para la naturaleza o la salud, y que es posible «hacer el bien» buscando un impacto positivo, en lugar de simplemente «hacer menos daño» reduciendo los impactos.

Se trata, por tanto, de dejar una huella positiva en la salud y el medio ambiente, basándose en el modelo natural, según cuatro principios fundamentales:

  • Todo es un recurso (no existe la noción de residuo),
  • Hay que dar prioridad a las energías renovables,
  • Hay que celebrar la diversidad,
  • Se necesita una visión sistémica y de colaboración.

Al final, esto significa que todo puede considerarse un recurso y que la noción de residuo desaparece: los materiales adecuados entran en ciclos/metabolismos infinitos, utilizados en el lugar y el momento adecuados. Así es como sus fundadores le dieron su nombre, traduciendo al francés la expresión «de la cuna a la cuna».

"Haz el bien antes que el mal

A diferencia del enfoque de los rendimientos decrecientes, que pretende reducir el impacto negativo del hombre en el medio ambiente, el enfoque Cradle to Cradle® pretende aumentar su impacto positivo.

Se trata, por tanto, de un enfoque positivo que da contexto y perspectiva al análisis del ciclo de vida. Ya no se trata de reducir o minimizar nuestra huella y consumo, sino de cambiar de dirección, transformando gradualmente nuestro sistema desde dentro. No se trata, pues, de gestionar el decrecimiento, sino de gestionar una nueva forma de crecimiento que integre, desde el principio, los intereses de las generaciones futuras.

Cradle to Cradle® (C2C) es, por tanto, el motor de la economía circular y permite flujos continuos en bucles abiertos y cerrados, al tiempo que crea valor en cada etapa del proceso. Para llevar a cabo este ecodiseño, es fundamental pensar en las fases previas del producto para que su diseño aporte, en última instancia, beneficios económicos, sociales y de salud/bienestar, además de los medioambientales.

Originalmente, el enfoque C2C se aplicaba a los productos. Piensa de forma diferente en su sostenibilidad y, por tanto, planifica de forma diferente su diseño, los materiales utilizados y sus flujos. Para descarbonizar la industria y preservar los recursos, el fabricante prevé, desde la fase de diseño, diferentes escenarios que permitirán regenerar el producto usado, a ser posible indefinidamente, a través de 2 ciclos:

El ciclo de vida

En un ciclo biológico, los materiales son descompuestos por los microorganismos para formar nuevos nutrientes. Los productos biodegradables se transforman en compost, proporcionando así una base de nutrientes para el uso de nuevos recursos naturales.

Todos los productos que pertenecen a este ciclo se denominan «productos de consumo». En la visión del C2C, la ropa, el calzado o cualquier otro producto que se desgaste con el uso -como los neumáticos- debe diseñarse con la intención de que vuelva a la tierra. El diagrama anterior, que presenta el ejemplo de la fabricación de una botella de bioplástico biodegradable, lo ilustra.

Por lo general, lo que llamamos «reciclaje» es más bien «subciclaje», ya que a menudo resulta en la destrucción de valor (por ejemplo, la recuperación de energía o el vertido).

En este caso, el ciclo se cierra y tiene un impacto positivo porque la botella se ha diseñado de forma ecológica a partir de componentes 100% biodegradables y, por tanto, puede devolverse a la tierra de la que procede (por ejemplo, el almidón de los tallos de maíz) para utilizarse como compost.

El ciclo técnico

Un ciclo técnico consiste en flujos controlados de materiales industriales. La idea es permitir que los productos industriales fabricados en serie circulen en un circuito cerrado, manteniendo un nivel de calidad constante. El hecho de que el sistema sea cerrado es un requisito previo para crear un valor óptimo, pero también para permitir el uso temporal de sustancias tóxicas cuando sea inevitable (antes de encontrar sustitutos).

La facilidad de desmontaje y el cuidado en la elección de los materiales de un producto son fundamentales para el diseño. Los productos y materiales de este ciclo se denominan «productos de uso».

El diagrama anterior muestra el ejemplo de un televisor, producido mediante el ensamblaje de elementos de calidad definida y que puede reutilizarse para volver a fabricar el mismo material (bucle cerrado) o para participar en la fabricación de otros productos (bucle abierto).

El bucle técnico también hace posible el principio de la economía de la funcionalidad. Este es, por ejemplo, el caso de las lavanderías, donde los consumidores prefieren no comprar las lavadoras y pagar por su uso. En este enfoque, el equipo sigue siendo propiedad del fabricante y se le devuelve tras un periodo de uso definido. Una de las ventajas de este sistema es que el fabricante tiene interés en utilizar materiales de mayor nivel y calidad, así como un sistema desmontable, para recuperar fácilmente los componentes cuyos usos posteriores dentro de los ecosistemas económicamente resistentes se habrán pensado durante el diseño ecológico.

Los ámbitos de aplicación del Cradle to Cradle

Nivel de producto

Certificación Cradle to Cradle® del producto

La certificación Cradle to Cradle® (C2C) es el referente internacional de la economía circular. Lo concede el C2CPII (Instituto de Innovación de Productos C2C) sobre la base de informes de evaluación elaborados por organizaciones acreditadas, como Upcyclea, la única empresa francesa acreditada.

La certificación verifica los 5 criterios C2C: no toxicidad, circularidad, energía renovable, respeto al agua y respeto a las normas sociales. La lista de productos C2C está disponible en  www.c2ccertified.org .

Los diferentes niveles de certificación (Básico, Bronce, Plata, Oro, Platino) permiten avanzar progresivamente hacia una versión óptima del producto.

Nivel del edificio

Referencias del edificio inspiradas en el C2C

La referencia «Edificio inspirado en el C2C» es una auditoría realizada por el Instituto Medioambiental de Hamburgo (HUI) sobre los aspectos «Elementos inspirados en el C2C» y «Delicias del C2C» del edificio. Representan, respectivamente, las funciones materiales con impactos positivos (por ejemplo, la purificación del aire o del agua, el principio de construcción del «banco de materiales», los productos C2C) y las funciones inmateriales con impactos positivos (por ejemplo, la estética, la luminosidad, la gestión de los biorresiduos) del edificio.

Upcyclea elabora el expediente de elegibilidad, supervisa el proceso y asiste al HUI durante la auditoría final para verificar el cumplimiento del expediente.

Si la auditoría es satisfactoria, se concede la referenciación C2C-Inspired; el MOA recibe un diploma y su edificio se publica en www.C2C-Buildings.net .